Ante la devastadora realidad que vive el pueblo de Gaza no caben la indiferencia ni el silencio.
Por eso, la artista plástica Julia Toledo alza su voz con el lenguaje más poderoso que posee: el del arte.
A través del color, el trazo y la emoción convierte su pintura en un espacio de denuncia, buscando generar reflexión y empatía.
Con obras como Desolación (Gaza), Lágrimas del mundo, Exterminio, Dejadme la esperanza o Palestina, la pintora rinde homenaje a las víctimas civiles, entre ellas dieciocho mil niños, que han sido asesinadas y a todas las personas que siguen sufriendo las consecuencias del conflicto, como es el hambre, la soledad, la miseria…
Sus obras son un grito silencioso, una declaración de solidaridad y una invitación a no cerrar los ojos ni mirar para otro lado ante la brutalidad del genocidio en Gaza.